Soy Liliana Alonso Alanuza, médica veterinaria, acompañante en duelo animal, comunicadora interespecie y doula del alma. Vine a esta vida para ser puente, para tender lazos de amor y comprensión entre animales y humanos, recordando en cada paso que doy que el vínculo que nos une trasciende la forma y el tiempo.
Desde niña supe que mi camino estaba ligado a ellos. Mi primera palabra no fue mamá o papá, sino gato y, a los 3 años, ya decía que sería doctora de animales. Esa certeza se volvió vocación y profesión: me formé como médica veterinaria y me especialicé en cuidados paliativos, fisiatría y terapias integrativas. Con el tiempo, amplié mi mirada hacia la comunicación interespecie, las constelaciones familiares con animales, la cuencoterapia, el chamanismo tolteca y otras prácticas energéticas que hoy forman parte de mi acompañamiento.
Mi mayor aprendizaje llegó con la partida de Karmelo, mi compañero de vida, quien me mostró el verdadero rostro del duelo. De su legado nació este proyecto, Karmel, con la convicción de que nadie debería transitar en soledad un proceso tan doloroso.
Trabajo desde la honestidad y la empatía. Mi mayor orgullo es que, al terminar una sesión, las personas se marchen con más paz en su corazón y con la certeza de que el amor hacia su compañero animal permanece intacto.
Por ti, por mí, por ambos.
✔ Trabajo desde un enfoque integrativo y respetuoso, donde la base clínica veterinaria y los cuidados paliativos se fusionan con la conexión energética y la comunicación interespecie.
✔ Cada proceso se adapta al ser único que es tu compañero animal y al momento emocional se vive como familia.
✔ Todas las sesiones se realizan online, por videollamada, con una duración aproximada de 50 a 60 minutos.
✔ Para aprovechar al máximo el encuentro, te pediré puntualidad y claridad en tus inquietudes.
✔ En la comunicación animal, solemos trabajar con unas preguntas guía (de 5 a 7).
✔ Solo el humano responsable del animal puede solicitar y estar presente en la sesión.
✔ Cada encuentro está dedicado a un solo compañero, para ofrecerle toda la atención y respeto que merece.
✔ Si, durante la sesión, surge una necesidad de sanación energética, priorizamos ese movimiento sobre cualquier otro aspecto.
✔ También es posible comunicarse con animales que ya han partido, aunque recomiendo esperar unos 21 días tras la despedida, salvo en casos de muerte súbitas.
✔ Como doula del alma, mi compromiso es honrar los deseos y necesidades del animal, creando un espacio seguro, amoroso y transparente donde puedas encontrar serenidad y conexión junto a tu compañero.
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